En los últimos años se ha extendido entre determinados sectores de la población, favorecidos por medios de comunicación, errores propios y un clima de desafección, un discurso antisindical. Algunas voces proponen quitarles financiación o incluso cuestionan su función democrática. En España durante la dictadura franquista los sindicatos de clase y democráticos fueron prohibidos. ¿Quieres conocer como le fue a la clase trabajadora berciana y lacianiega por entonces? Hagamos un breve recorrido, echemos la vista atrás, después volvamos hacían delante, para replantearnos cuál es el futuro que deseamos.
“La existencia
de sindicatos independientes y poderosos -una de las condiciones visibles de
una sociedad europea moderna- es incompatible con un sistema que obliga a los
obreros a trabajar doce horas al día, pero, ¿no fueron acaso los patrones
quienes ganaron la guerra? ¿No se levantaron Franco y los suyos en defensa de
un "orden" vulnerado, entre otras cosas, porque el poder sindical
amenazaba dar fuerza de realidad a la ley de ocho horas y otras conquistas
obreras?”


