3 documentales sobre
tres guerrilleros, producidos y dirigidos por un minero, como los
protagonistas. Un minero jubilado y, ahora, dedicado a la guerrilla de la
memoria. Se trata de Santiago García, quien con sus 3 documentales sobre
Esteban Ramón, Serafín Fernández (El
Santeiro) y Cesar Terrón, ha hecho frente a algo que parecía prohibido, que
es la recuperación de la historia, la memoria y la dignidad de la oposición
democrática al franquismo de los años de postguerra, la guerrilla como
expresión popular del movimiento obrero adaptada a las condiciones de extrema
represión que imponía la dictadura franquista.
jueves, 23 de julio de 2026
Canciones de la guerrilla. "La canción triste de Esteban"
sábado, 18 de julio de 2026
Del martillo al fusil. Los mineros en defensa de la República (Fabero, 1936)
La situación de
desestabilización contra el nuevo gobierno se palpa en la zona mediante el
incumplimiento de la readmisión de los despedidos y cierres patronales. Empresarios
mineros como Miguel Huerta Lípiz, que será su primer Jefe, impulsan la Falange.
Además, se afanan en crear un “Estado de necesidad” que justificase el golpe de
Estado.
Un ejemplo sería
el asesinato del joven Aurelio Marote, tras no haber encontrado a su hermano
Agustín, militante del PCE, por parte de falangistas en una cantina en Vega de
Espinareda.
jueves, 9 de julio de 2026
1976. Un año clave en la transición, una visión desde el movimiento obrero de Laciana y El Bierzo
Para avanzar en una galería de mina, los barrenistas hacen agujeros, barrenos, que alojarán el explosivo. Una labor imprescindible para ganarle terreno a la montaña. Cómo irreemplazable fue la labor que los militantes obreros hacían día a día durante los últimos años del franquismo en Laciana y El Bierzo. Una labor silenciosa y minuciosa, a diferencia del estruendoso ruido del martillo de barrenar, que serían los periodos de auge de la movilización. A pesar de ello, ambas acciones coinciden, para avanzar, hay que ir haciendo pequeños agujeros, en apariencia menores, pero todos indispensables.
Los diseños de las plantillas de barrenos tienen una serie de agujeros, todos complementarios y que se deben detonar de forma escalonada. El cuele, el contra cuele, la destroza, el contorno y la zapatera. El cuele lo componen aquellos barrenos, cargados de explosivo o no, que crean el hueco inicial, una cara libre por la que dar salida al material que se detonará. Esos son los militantes, la comisión organizada que va abriendo paso. El resto, la fuerza de la clase obrera que lanza su ofensiva tras la detonación inicial.
miércoles, 1 de julio de 2026
El proceso 1001. La repercusión en Laciana y El Bierzo
En enero de 1973
se produce una reunión de cuadros del PCE en París en la que participa Víctor Bayón, el
dirigente clandestino del PCE en León y la persona más buscada por la dictadura
en la provincia de León desde la segunda mitad de los 60. Allí se debate
acerca de las últimas huelgas de la antracita berciana y la MSP en Laciana.
Además, tras la caída de la Coordinadora General se propone una reorganización
de las CCOO. Cipriano García con el apoyo de la Comisión Obrera Nacional de
Cataluña se hará cargo desde Barcelona de la dirección hasta finales de 1975.
viernes, 19 de junio de 2026
Las Misiones Pedagógicas en La Cabrera (Un reportaje de Estampa, 1932)
En
una España todavía mayoritariamente rural, las Misiones trataban de llevar la
cultura a aquellas regiones más aisladas con una clara vocación de «justicia
social». Como explicaban sus impulsores, esta consistía en «lo contrario del
aislamiento, que es la comunicación para enriquecer las almas y hacer que vaya
surgiendo en ellas un pequeño mundo de ideas y de intereses, relaciones humanas
y divinas que antes no existían».
Para
ello, las Misiones transportaban proyectores cinematográficos, bibliotecas
circulantes, gramófonos y colecciones de reproducciones artísticas. Los
misioneros procedían de ámbitos muy diversos: maestros, inspectores de
educación, escritores, médicos, estudiantes y otros voluntarios comprometidos
con la extensión de la cultura, además del personal encargado de la logística y
el transporte.
jueves, 11 de junio de 2026
Sin sindicatos, sin derechos. Cuando se eliminaron los sindicatos en Laciana y El Bierzo
En los últimos años se ha extendido entre determinados sectores de la población, favorecidos por medios de comunicación, errores propios y un clima de desafección, un discurso antisindical. Algunas voces proponen quitarles financiación o incluso cuestionan su función democrática. En España durante la dictadura franquista los sindicatos de clase y democráticos fueron prohibidos. ¿Quieres conocer como le fue a la clase trabajadora berciana y lacianiega por entonces? Hagamos un breve recorrido, echemos la vista atrás, después volvamos hacían delante, para replantearnos cuál es el futuro que deseamos.
“La existencia
de sindicatos independientes y poderosos -una de las condiciones visibles de
una sociedad europea moderna- es incompatible con un sistema que obliga a los
obreros a trabajar doce horas al día, pero, ¿no fueron acaso los patrones
quienes ganaron la guerra? ¿No se levantaron Franco y los suyos en defensa de
un "orden" vulnerado, entre otras cosas, porque el poder sindical
amenazaba dar fuerza de realidad a la ley de ocho horas y otras conquistas
obreras?”
sábado, 6 de junio de 2026
Imágenes de encierros mineros en Fabero
El encierro en una mina es una medida contundente, desesperada, a veces planificada, a veces espontánea, pero siempre arriesgada. Se mueve entre el todo y la nada. Paraliza al pozo, tensiona a los trabajadores encerrados y a los que se quedan fuera, crea una alarma social que envuelve a toda la cuenca, moviliza a las fuerzas de seguridad y a las autoridades. Psicológicamente es dura, físicamente comprometida y laboralmente arriesgada. Sin embargo, ha sido una de las medidas de presión más utilizadas. Algunos encierros forman parte de la historia minera de Fabero y de más allá. En la cuenca del Cua, además, en varias ocasiones fueron acompañadas de la retención de facultativos.
Los encierros espontáneos son una tónica general.
Se deciden por un grupo de trabajadores que arrastran al paro por solidaridad
(o peligrosidad) al resto de la plantilla y obligan a los sindicatos a
legalizar la situación de huelga y negociar con empresa y autoridades. Las
centrales van adoptando una actitud crítica ante estas acciones autónomas,
argumentan que primero hay que agotar otras vías de presión y negociación.
