A finales de 1980 ENDESA trata de ampliar las instalaciones de la central térmica de Compostilla II en Cubillos del Sil. Esto reaviva un conflicto que había comenzado con su puesta en marcha cuando la muerte de reses ocasionó un gran malestar entre la población de la zona. Vecinos del pueblo se van a oponer a la expropiación de sus tierras. Dicen estar hartos de que “les paguen dos perras”. El bajo precio de la indemnización, entre 37 y 200 pts. m2 (en función de si son de secano o de regadío), lleva a movilizaciones la localidad.
Las frías noches del 26
y 27 de noviembre y 10 y 11 de diciembre fueron largas para unos 400 vecinos
que se decidieron a “montar guardia”, cómo recogen las crónicas de la época,
cómo el periódico “Servir al Pueblo”. Los vecinos exigen un puesto de trabajo
por familia afectada, pues solo 100 de los 600 trabajadores de la central
térmica son del pueblo. En las movilizaciones participan militantes del MCE y
de CCOO y consiguen impedir temporalmente las expropiaciones.
Poco después, el 3 de marzo de 1981, como si de una batalla se tratase, 200 vecinos frente a 250 policías se dan cita en Cubillos. Es la tercera intentona, un empeño desesperado por mantener sus tierras o conseguir un puesto de trabajo.
