En enero de 1973
se produce una reunión de cuadros del PCE en París en la que participa Víctor Bayón, el
dirigente clandestino del PCE en León y la persona más buscada por la dictadura
en la provincia de León desde la segunda mitad de los 60. Allí se debate
acerca de las últimas huelgas de la antracita berciana y la MSP en Laciana.
Además, tras la caída de la Coordinadora General se propone una reorganización
de las CCOO. Cipriano García con el apoyo de la Comisión Obrera Nacional de
Cataluña se hará cargo desde Barcelona de la dirección hasta finales de 1975.
Gerardo Iglesias
es el responsable de la zona de León hasta su detención en abril de 1974,
momento en el que el propio Cipriano García se hace cargo de esta provincia. La
Coordinadora Provincial de CCOO realiza reuniones frecuentes en la ciudad de León, al lado del Bernesga o en la
iglesia de Santa Ana.
En el extranjero
son numerosas las manifestaciones pidiendo la libertad de los sindicalistas. En
la provincia de León este proceso tendrá un amplio eco entre los sectores más
organizados de la clase obrera, que tienen epicentro en las comarcas mineras de
Laciana y El Bierzo. Supone un revulsivo para CCOO. En octubre de 1973, días
antes del juicio, el Comité Provincial del PCE reparte un panfleto exigiendo
“¡¡¡Libertad para los diez de Carabanchel!!!” y libertades democráticas y
sindicales.
En
un tono movilizador la hoja volandera comenzaba así:
“Leoneses:
de nuevo un proceso monstruo del régimen se alza contra diez dirigentes obreros
encarcelados en Carabanchel. Son los hombres del "PROCESO 1001", como
internacionalmente se les conoce, para los que se piden en total 162 AÑOS DE
CÁRCEL, por el único delito de DEFENDER LOS INTERESES DE LA CLASE OBRERA.
El gobierno
fascista Franco-Carrero, al detener y procesar a Marcelino Camacho, Fernández
Castilla, Muñiz Zapico, Saborido, Santisteban, Soto (metalúrgicos), García
Salve (sacerdote obrero), Sartorius (trabajador de artes gráficas), Zamora
(instalador) y a Francisco Acosta (taxista), ha violado descaradamente la carta
de los derechos humanos de las Naciones Unidas (que en su artículo 20 señala:
"toda persona tiene derecho a la Libertad de Asociación y reunión
pacífica") y la Convención europea de los Derechos del Hombre (artículo
2º: "toda persona tiene derecho a libertad de asociación y
reunión..."), así como otros textos de la doctrina social de la Iglesia,
convenios fundacionales de la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.),
etc., “
A pesar de “HABER
SIDO FIRMADOS Y ACEPTADOS POR EL GOBIERNO ESPAÑOL”, recogía el panfleto que lo considera
una “provocación y agresión constante a estos fundamentales derechos”.
La
organización comunista afirma que con el procesamiento de estos diez obreros, “se
pretende procesar, a través de CC.OO., a toda la clase trabajadora y fuerzas
democráticas del país”. Lo que sería un intento de Carrero Blanco de “atemorizar
a las masas y frenar así las luchas” a través de este juicio político.
Sin embargo
llama a la lucha a través de “huelgas, plantes, cartas y escritos individuales
y colectivos pidiendo el sobreseimiento de este proceso y la amnistía para
todos los demócratas encarcelados (…) Leoneses, defender a estos hombres es
defender el derecho a la Libertad. Defendiendo a los "10 de
Carabanchel", contribuimos al hundimiento de este régimen de represión y
de violencia”
En El Bierzo
Daniel Fernández Taladriz, siderúrgico de Roldán, afirma que con la movilización
frente al proceso 1001 se lanzan a construir las Comisiones Obreras. En Laciana
Manuel Lastra explica que “había una enorme solidaridad. (…) Allí es cuando más
se acercó Comisiones Obreras a los trabajadores, porque vimos que aquello era
una verdadera injusticia. Porque no se podía por reivindicar a los trabajares
meter en la cárcel a los dirigentes”.
El 20 de
diciembre de 1973, el mismo día que ETA mata al presidente del gobierno,
Carrero Blanco, se produce el juicio a los “10 de Carabanchel”. Las
consecuencias del atentado fueron penas más elevadas de lo previsto y un
aumento de la represión.
En distintos
países de Europa se produjeron manifestaciones por la libertad de los “10 de
Carabanchel”. El 20 de diciembre de 1973 día del juicio una multitud se
congregó ante el Palacio de Justicia de Madrid, como se ha podido ver en la
serie “Las abogadas” de RTVE. Sin embargo, el atentado que acaba con la vida
del presidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco, supondrá en lo inmediato
un grave riesgo por las algaradas ultraderechistas de los “Guerrilleros de
Cristo Rey” y la confirmación de las penas integras que se elevarían a 162 años
de cárcel para los procesados.
En 1974,
Benjamín Rubio, es el representante nacional de las Comisiones Obreras invitado
a la reunión de las Trade Unions británicas en Edimburgo. Allí, además de
agradecer la suscripción para los mineros de León despedidos, que habían hecho
los sindicalistas escoceses, va a explicar el papel del sindicato vertical y el
proceso 1001 y la labor de las CCOO en la lucha de los trabajadores del
interior. Así como enfrentarse al reconocimiento del sindicato vertical en la
OIT.
Este proceso
tiene tal impacto en las Comisiones Obreras que 1001 será el número de
delegados que asistan a cada uno de los 8 primeros congresos del sindicato (ya
legalizado) hasta el noveno de 2013, en que se reduce a 750.
No hay comentarios:
Publicar un comentario