Vuelven las fiestas de la Encina y con ellas, los especiales de los medios de comunicación sobre asuntos de relevancia social y económica de la comarca.
Hoy volvemos con un
artículo del Especial “PONFERRADA EN FIESTAS” que para la Encina de 1991
lanzaba La Crónica 16 de León y firmaba Laudino García, ofreciendo una visión
sobre algo que hoy, 35 años después, sigue en el debate público, como
desarrollar la reindustrialización de las comarcas mineras.
Laudino García fue
alcalde de Igüeña por casi
tres décadas bajo las siglas del PCE, Izquierda Unida, Izquierda Berciana y el
PSOE. Desde las primeras de 1979 hasta 2007.
Es interesante ver como empieza el artículo, con una fórmula en la que si cambiamos el 4 por el 35 (más esos cuatro), nos podría servir para empezar hoy en día, sin que el problema al que pretende dar solución el artículo siga sin resolverse, con la diferencia de que hoy en día, el sector que se pretendía reconvertir, directamente se ha cerrado. Juzguen ustedes mismos/as:
“Son ya tantas las páginas
escritas, las mesas redondas, las conferencias, las plataformas, etcétera, que
sobre la reconversión de nuestra minería y el futuro de nuestras cuencas se han
producido a lo largo de estos últimos cuatro años, que en este momento da la
impresión de encontrarnos en un descanso o tiempo muerto de un partido.”·
La segunda parte del partido no
se resolvió, y no fue por falta de lucha de trabajadores y sindicatos de la
comarca, sino por falta inversión productiva eficiente del Estado y las
empresas privadas. Con la diferencia de que hoy ya no hay un modelo económico
en funcionamiento sobre el que transitar a otro y “las dificultades para
reindustrializar son mucho más elevadas partiendo de la realidad de las
condiciones geográficas, socioeconómicas y medioambientales de nuestras
cuencas”, siguen vigentes.
La fórmula que plantea de obras
para mejorar el hábitat minero, sus comunicaciones y servicios públicos, en parte
se hicieron, el empleo terminó cuando terminaron las obras. El desarrollo con
recursos endógenos apenas quiere despuntar ahora. Muchos pueblos tienen
polígonos industriales, pocos industrias. El modelo de la reconversión, hoy
transición, no funcionó.
Sin embargo, hay algo como
conclusión del artículo, y de nuestra introducción, en la que García si acertó:
“la solución a la crisis en las cuencas mineras, pasa por actuaciones en las
propias cuencas y no en las cabeceras comarcales. Con lo contrario despoblaríamos
las cuencas.” Las actuaciones se centralizaron en las cuencas y otras zonas
alejadas y las cuencas se despueblan.
“Sobre la reindustrialización de las cuencas mineras
LAUDINO GARCÍA GARCÍA
Son ya tantas las páginas
escritas, las mesas redondas, las conferencias, las plataformas, etcétera, que
sobre la reconversión de nuestra minería y el futuro de nuestras cuencas se han
producido a lo largo de estos últimos cuatro años, que en este momento da la
impresión de encontrarnos en un descanso o tiempo muerto de un partido.
Mi impresión de esta primera
parte es negativa. Pienso que se ha actuado desordenadamente, sin buscar
consenso, sin buscar alternativas, simplemente como una operación de
laboratorio en la que el científico (Dirección General de Minas) se ha visto
desbordado, impotente, falto de un objetivo (PEN) y así hemos asistido a un
cambio de estrategia en muchas empresas y a un cambio de criterios de la
Dirección General de Minas, creadora de la lógica crispación e incertidumbre de
las cuencas.
Con la aprobación del PEN no
podemos esperar ya más tiempo y necesitamos conocer ya con exactitud cuál va a
ser el mapa minero de nuestras cuencas al 31 de diciembre de 1993. Se nos tiene
que informar de a quiénes se les van a asignar las concesiones mineras
liberadas, es decir, conocer el nuevo ordenamiento minero.
Con estos datos y la
involucración de todos los sectores, instituciones, sindicatos, empresarios,
entidades financieras, podemos preparar la estrategia para afrontar la segunda
parte del partido y llegar al final con un resultado honroso.
Ha habido en nuestro país
diversos sectores que han sufrido reconversión y de ellos debemos sacar todas
las experiencias posibles. La principal es que la tradicional fórmula de
conceder ayudas y subsidios para hacer socialmente más tolerable el coste de la
reconversión, no soluciona el problema de la reindustrialización.
Para buscar una óptima eficacia,
hay que marcarse como pautas por una parte el desarrollo endógeno y atraer
recursos exógenos y por otra, el que, fundamentalmente las instituciones, y sin
olvidar a empresas y sindicatos, tienen que hacer un magnánimo esfuerzo en
inversión, en gestión y en participación.
Pero, esto que valdría
generalizadamente, es mucho más agudo en las cuencas mineras, donde las dificultades
para reindustrializar son mucho más elevadas partiendo de la realidad de las
condiciones geográficas, socioeconómicas y medioambientales de nuestras
cuencas.
Como actuación urgente y
prioritaria, partiendo de la situación real de nuestras cuencas, sería un
programa de inversiones en obras públicas, para activar la economía de la zona,
creando una red de comunicaciones adecuadas, un parque de viviendas modernos,
servicios en Teléfonos, Telégrafos, Correos, etcétera..., la dotación de zonas
de ocio y cultura, etcétera. Estas inversiones podrían absorber en una primera
fase parte de los excedentes de mano de obra y también podría servir para
generar nuevas profesiones, teniendo en cuenta que el sector servicios suele
ser deficitario en nuestras cuencas.
Una segunda actuación sería la
creación de las cuencas de suelo industrial, pero dada la experiencia
existente, previendo futuras ampliaciones. Es decir, ser generosos en la
calificación de suelo, que en casos de déficit, habrá que desafectar parte de
los Montes de Utilidad Pública.
Como tercera medida, y a la par
de las dos anteriores, el crear los marcos de aprovechamiento de todos los
recursos y captación de otros. Podría servir la creación de una empresa
municipal o una oficina de desarrollo para gestionar todas las subvenciones y
ayudas a las empresas que se vayan a instalar (fondos Feder, Ceca, incentivos
regionales, Rechar, etcétera), y muy importante, que sirva de marco para apoyar
la constitución de cooperativas, sociedades anónimas laborales y fomentar el
empleo autóctono con la ayuda de la capitalización del desempleo.
La brevedad de espacio, no me va
a permitir ser más explícito, pero cuando menciono el desarrollo endógeno me
refiero principalmente a las posibilidades turísticas, forestales, artesanales,
ganaderas, etcétera, de las cuencas. Y cuando insisto en la captación y gestión
de las máximas ayudas lo hago en base a que hoy el mercado industrial se ubica
teniendo en cuenta proximidades de autovías, puertos, aeropuertos, etcétera y
nuestras cuencas no reúnen esas condiciones, por eso hay que conseguir las
máximas ayudas y subvenciones para poder captar empresas.
Finalizo con dos reflexiones.
Una, que la colaboración de los sindicatos en los planes de formación y de las
empresas dando facilidades en sus instalaciones y posibilitando excedencias, es
vital para optimizar los recursos del FSE.
La segunda es que, la solución a
la crisis en las cuencas mineras, pasa por actuaciones en las propias cuencas y
no en las cabeceras comarcales. Con lo contrario despoblaríamos las cuencas.
Laudino García García, alcalde
de Igüeña y consejero de la Comarca de El Bierzo por Izquierda Berciana.”

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