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sábado, 5 de septiembre de 2026

Sobre la reindustrialización de las cuencas mineras, un artículo de Laudino García (1991)

Vuelven las fiestas de la Encina y con ellas, los especiales de los medios de comunicación sobre asuntos de relevancia social y económica de la comarca.

Hoy volvemos con un artículo del Especial “PONFERRADA EN FIESTAS” que para la Encina de 1991 lanzaba La Crónica 16 de León y firmaba Laudino García, ofreciendo una visión sobre algo que hoy, 35 años después, sigue en el debate público, como desarrollar la reindustrialización de las comarcas mineras.

Laudino García fue alcalde de Igüeña por casi tres décadas bajo las siglas del PCE, Izquierda Unida, Izquierda Berciana y el PSOE. Desde las primeras de 1979 hasta 2007.

Es interesante ver como empieza el artículo, con una fórmula en la que si cambiamos el 4 por el 35 (más esos cuatro), nos podría servir para empezar hoy en día, sin que el problema al que pretende dar solución el artículo siga sin resolverse, con la diferencia de que hoy en día, el sector que se pretendía reconvertir, directamente se ha cerrado. Juzguen ustedes mismos/as:

“Son ya tantas las páginas escritas, las mesas redondas, las conferencias, las plataformas, etcétera, que sobre la reconversión de nuestra minería y el futuro de nuestras cuencas se han producido a lo largo de estos últimos cuatro años, que en este momento da la impresión de encontrarnos en un descanso o tiempo muerto de un partido.”·

La segunda parte del partido no se resolvió, y no fue por falta de lucha de trabajadores y sindicatos de la comarca, sino por falta inversión productiva eficiente del Estado y las empresas privadas. Con la diferencia de que hoy ya no hay un modelo económico en funcionamiento sobre el que transitar a otro y “las dificultades para reindustrializar son mucho más elevadas partiendo de la realidad de las condiciones geográficas, socioeconómicas y medioambientales de nuestras cuencas”, siguen vigentes.

La fórmula que plantea de obras para mejorar el hábitat minero, sus comunicaciones y servicios públicos, en parte se hicieron, el empleo terminó cuando terminaron las obras. El desarrollo con recursos endógenos apenas quiere despuntar ahora. Muchos pueblos tienen polígonos industriales, pocos industrias. El modelo de la reconversión, hoy transición, no funcionó.

Sin embargo, hay algo como conclusión del artículo, y de nuestra introducción, en la que García si acertó: “la solución a la crisis en las cuencas mineras, pasa por actuaciones en las propias cuencas y no en las cabeceras comarcales. Con lo contrario despoblaríamos las cuencas.” Las actuaciones se centralizaron en las cuencas y otras zonas alejadas y las cuencas se despueblan.

 

“Sobre la reindustrialización de las cuencas mineras

LAUDINO GARCÍA GARCÍA

Son ya tantas las páginas escritas, las mesas redondas, las conferencias, las plataformas, etcétera, que sobre la reconversión de nuestra minería y el futuro de nuestras cuencas se han producido a lo largo de estos últimos cuatro años, que en este momento da la impresión de encontrarnos en un descanso o tiempo muerto de un partido.

Mi impresión de esta primera parte es negativa. Pienso que se ha actuado desordenadamente, sin buscar consenso, sin buscar alternativas, simplemente como una operación de laboratorio en la que el científico (Dirección General de Minas) se ha visto desbordado, impotente, falto de un objetivo (PEN) y así hemos asistido a un cambio de estrategia en muchas empresas y a un cambio de criterios de la Dirección General de Minas, creadora de la lógica crispación e incertidumbre de las cuencas.

Con la aprobación del PEN no podemos esperar ya más tiempo y necesitamos conocer ya con exactitud cuál va a ser el mapa minero de nuestras cuencas al 31 de diciembre de 1993. Se nos tiene que informar de a quiénes se les van a asignar las concesiones mineras liberadas, es decir, conocer el nuevo ordenamiento minero.

Con estos datos y la involucración de todos los sectores, instituciones, sindicatos, empresarios, entidades financieras, podemos preparar la estrategia para afrontar la segunda parte del partido y llegar al final con un resultado honroso.

Ha habido en nuestro país diversos sectores que han sufrido reconversión y de ellos debemos sacar todas las experiencias posibles. La principal es que la tradicional fórmula de conceder ayudas y subsidios para hacer socialmente más tolerable el coste de la reconversión, no soluciona el problema de la reindustrialización.

Para buscar una óptima eficacia, hay que marcarse como pautas por una parte el desarrollo endógeno y atraer recursos exógenos y por otra, el que, fundamentalmente las instituciones, y sin olvidar a empresas y sindicatos, tienen que hacer un magnánimo esfuerzo en inversión, en gestión y en participación.

Pero, esto que valdría generalizadamente, es mucho más agudo en las cuencas mineras, donde las dificultades para reindustrializar son mucho más elevadas partiendo de la realidad de las condiciones geográficas, socioeconómicas y medioambientales de nuestras cuencas.

Como actuación urgente y prioritaria, partiendo de la situación real de nuestras cuencas, sería un programa de inversiones en obras públicas, para activar la economía de la zona, creando una red de comunicaciones adecuadas, un parque de viviendas modernos, servicios en Teléfonos, Telégrafos, Correos, etcétera..., la dotación de zonas de ocio y cultura, etcétera. Estas inversiones podrían absorber en una primera fase parte de los excedentes de mano de obra y también podría servir para generar nuevas profesiones, teniendo en cuenta que el sector servicios suele ser deficitario en nuestras cuencas.

Una segunda actuación sería la creación de las cuencas de suelo industrial, pero dada la experiencia existente, previendo futuras ampliaciones. Es decir, ser generosos en la calificación de suelo, que en casos de déficit, habrá que desafectar parte de los Montes de Utilidad Pública.

Como tercera medida, y a la par de las dos anteriores, el crear los marcos de aprovechamiento de todos los recursos y captación de otros. Podría servir la creación de una empresa municipal o una oficina de desarrollo para gestionar todas las subvenciones y ayudas a las empresas que se vayan a instalar (fondos Feder, Ceca, incentivos regionales, Rechar, etcétera), y muy importante, que sirva de marco para apoyar la constitución de cooperativas, sociedades anónimas laborales y fomentar el empleo autóctono con la ayuda de la capitalización del desempleo.

La brevedad de espacio, no me va a permitir ser más explícito, pero cuando menciono el desarrollo endógeno me refiero principalmente a las posibilidades turísticas, forestales, artesanales, ganaderas, etcétera, de las cuencas. Y cuando insisto en la captación y gestión de las máximas ayudas lo hago en base a que hoy el mercado industrial se ubica teniendo en cuenta proximidades de autovías, puertos, aeropuertos, etcétera y nuestras cuencas no reúnen esas condiciones, por eso hay que conseguir las máximas ayudas y subvenciones para poder captar empresas.

Finalizo con dos reflexiones. Una, que la colaboración de los sindicatos en los planes de formación y de las empresas dando facilidades en sus instalaciones y posibilitando excedencias, es vital para optimizar los recursos del FSE.

La segunda es que, la solución a la crisis en las cuencas mineras, pasa por actuaciones en las propias cuencas y no en las cabeceras comarcales. Con lo contrario despoblaríamos las cuencas.

Laudino García García, alcalde de Igüeña y consejero de la Comarca de El Bierzo por Izquierda Berciana.”

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