3 documentales sobre
tres guerrilleros, producidos y dirigidos por un minero, como los
protagonistas. Un minero jubilado y, ahora, dedicado a la guerrilla de la
memoria. Se trata de Santiago García, quien con sus 3 documentales sobre
Esteban Ramón, Serafín Fernández (El
Santeiro) y Cesar Terrón, ha hecho frente a algo que parecía prohibido, que
es la recuperación de la historia, la memoria y la dignidad de la oposición
democrática al franquismo de los años de postguerra, la guerrilla como
expresión popular del movimiento obrero adaptada a las condiciones de extrema
represión que imponía la dictadura franquista.
La canción y el
documental tienen un gran valor por varios aspectos. En primer lugar por el
valor de narrar y conservar una historia que ha sido convertida al verso por la
cultura popular, y trasladada de generación en generación. Conservando el
derecho a contar y cantar nuestra historia por parte de las clases populares.
La segunda, como un hijo de esa clase trabajadora, se ha convertido en
documentalista, tras una trayectoria laboral en la mina y el sindicalismo,
entre otras dedicaciones, para plasmarlo y reivindicarlo.
La canción canta, y
cuenta, la historia de Esteban Ramón Carro, nacido en Fresnedelo (Fornela),
quien había participado en la revolución de 33 en la cuenca, por lo que fue
encarcelado hasta la amnistía que decreta el gobierno del Frente Popular en
febrero de 1936. Un listado de presos a liberar, que al tiempo, fue a perseguir
para los golpistas de 1936.
Ubaldo Martínez, “El negro de Fontoria”, otro guerrillero de
su partida, fue el encargado de poner versos a los hechos de la historia de
Esteban. En declaraciones a La Nueva Crónica, un histórico sindicalista de La
Bustarga, Daniel Fernández Taladriz, que dio sus primeros pasos entre
guerrilleros, contaba como le advertían sus mayores que «Si veis a la Guardia
Civil o a alguien que no conozcáis, no la cantéis, nos decían». La canción,
como Esteban, fue perseguida por el franquismo para ocultar una historia triste
que ocurrió en Villasumil (municipio de Candín, hoy Ancares). Así que vamos a
dejar que la canción, musicalizada por Pedro Pérez “Piltra”, sea quien nos
cante y nos cuente esta historia:
Se puede escuchar en
youtube, aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=wLwNwp01adA&list=RDwLwNwp01adA&rco=1
O en la página del proyecto Atrapadxs: https://atrapadxs.com/la-cancion-triste-de-esteban/
A continuación hemos transcrito la letra de “La
canción triste de Esteban” (tal y como sale en la grabación del “Piltra”) y
vamos a aportar algunas variantes más, aportadas por el propio Santiago García.
“La canción triste de Esteban
Y en este valle de Ancares,
ayuntamiento Candín,
un 18 de julio,
rodean Villasumil.
Traila laira laira, laira laira lá.
Cogieron a un compañero,
que Esteban se llamaba,
estando en el corredor,
cuatro tiros le disparan.
Traila laira laira, laira laira lá.
Pegándole en los riñones,
madre mía, qué dolor,
hay un jefe criminal,
pronto lo mandó sacar.
Traila laira laira, laira laira lá.
¿Cómo queréis que yo salga,
criminales y asesinos?
¿Cómo queréis que yo salga,
con los riñones partidos?
Traila laira laira, laira laira lá.
De esa casa lo sacaron,
por Sucastro lo llevaron,
y para mayor dolor,
lo terciaron de un caballo.
Traila laira laira, laira laira lá.
Y allí, al llegar a Fonfría,
Esteban llama a Manuela,
ay que chica tan bonita
yo vine a morir por ella.
Traila laira laira, laira laira lá.
Arriba de los Peruchoes,
el compañero calló,
de los dientes de la boca,
maldito uno le quedó.
Traila laira laira, laira laira lá.
Y al pasar por Pereda,
toda la gente lloraba,
no siendo las de Simón,
que al verlo muerto cantaban.
Traila laira laira, laira laira lá.
Y al entrar al cuartel,
el compañero murió,
adiós, Manuela del alma,
prenda de mi corazón.
Traila laira laira, laira laira lá.
Aquí se acaba la historia,
de este triste compañero,
que ya no la vuelvo a cantar,
que me da mucho duelo.
Traila laira laira, laira laira lá.”
La original
tiene un par de párrafos más, que decían así:
«Entre
Trubia y Santander,
fue la perdición de Asturias;
escogen los buenos mozos,
para defender a Asturias.
Quien verá a
los asturianos,
metidos en las trincheras,
con el fusil en la mano,
cargados de cartucheras.
Traila laira laira, laira laira lá.»
Con el paso
de los años se fueron incorporando nuevas estrofas que aluden al propio autor
de la canción, Ubaldo, conocido como «el Negro de Fontoria», y que se situaban
al final de la composición:
«Y al llegar
al cementerio,
Esteban dijo tres cosas:
que viva el Negro, que viva el Negro,
que viva el Negro de Fontoria,
que tiene presa a su madre
y a su hermanita Antonia.»

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