Cuando uno rastrea la prensa obrera en busca de material para realizar artículos de historia social, suele encontrar relatos de huelgas, manifestaciones o crónicas de la labor que se realizaba en las Casas del Pueblo. Hoy vamos a traer un reportaje que, en un tono épico, se aleja de esos temas habituales para mostrarnos otra realidad cotidiana de la época.
Dado su corta extensión, empezamos por reproducirlo
íntegramente:
“En León.
León 16.—Se siente un frío intensísimo y en las inmediaciones de la capital
nieva copiosamente.
En Cubillos, partido de Ponferrada, una manada de lobos acometió ferozmente al
vecino de Ponferrada Servando Rodríguez, defendiéndose éste heroicamente a
tiros, y, acabadas las municiones, con navaja en mano dio tan acertado golpe a
una loba que la dejó muerta en el acto.
Debido al temporal de frío, casi todas las noches bajan de los montes manadas de lobos hambrientos, rodeando los corrales y casas de los caseríos, y continuamente tienen los vecinos que darles batidas a tiro limpio.
Afortunadamente, hasta la fecha no se han registrado desgracias. —C.”
El reportaje es publicado en El Socialista en el
número correspondiente al sábado 17 de enero de 1914.
Más allá de lo anecdótico o lo pintoresco, el breve
texto nos sitúa ante una realidad material muy concreta: la dureza de la vida
en las zonas rurales en las primeras décadas del siglo XX. El frío, el
aislamiento y la proximidad al monte no eran elementos románticos, sino
factores que condicionaban la vida cotidiana y obligaban a una relación
directa, incluso violenta, con el entorno. La presencia de lobos no es aquí una
excepción, sino un fenómeno recurrente que obliga a la autoorganización de los
vecinos para defender sus medios de subsistencia.
Al mismo tiempo, resulta significativo que una
cabecera como El Socialista incluya este tipo de informaciones alejadas de los
conflictos laborales o políticos.
Quizás lo más interesante del artículo es que conecta
dos mundos: el rural preindustrial y la nueva sociedad obrera e industrial.
La visión entre lo romántico y lo épico en la que se
presenta la heroicidad que se le atribuye a Servando Rodríguez conecta con un
imaginario de relatos que existen en todos los pueblos de El Bierzo y con las
relaciones conflictivas de sus vecinos con el medio natural. Esta relación
entre el nombre y el animal se plasma en la toponimia berciana en lugares como
el “Corral de los Lobos”, Cantalobos o el propio pueblo de Valdelaloba y en
multitud de fábulas y leyendas. Una relación que se ha plasmado en el libro “Lobos
por El Bierzo realidad, tradición y leyenda. Los hombres lobo” de Toño Criado y
en la que podemos profundizar en el programa “El lobo, un ser mitológico que
recorre el Bierzo” narrado por Javier García Bueso y Miguel J.García en su
sección ‘El Bierzo Secreto’ en Radio Bierzo.
Obviamente, estos sucesos no lo podemos mirar con la
visión de hoy en día. Ni las condiciones de vida, ni la relación con el
entorno, ni tampoco la manera de entender y afrontar la presencia o la
necesaria conservación de la fauna salvaje eran las mismas. Sin embargo, es un
hecho curioso que nos permite ver la transición entre dos mundos.
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