No recibe contestación, ni la espera. La pregunta se queda flotando justo a
la entrada del “Pozo Viejo”, donde ya no hay mineros, ni los habrá jamás;
solamente agua, oscuridad y un lento y progresivo olvido, impuesto por vaya
usted a saber qué retorcida y malévola mente».
Licinio M. Moreira, «La oscuridad que
dio luz al Bierzo».
El fragmento anterior, escogido para nuestras
«Píldoras literarias», pertenece a la obra «La oscuridad que dio luz al
Bierzo», de Licinio M. Moreira.
Este libro, que relata la vida, el trabajo y la
lucha del sector minero en la cuenca de El Bierzo Alto en los años 90, posee el
valor de contar la minería desde dentro y sacar a la luz aquello que la tierra,
y el paso del tiempo, esconde.
Moreira es un fiel representante del sector
minero berciano. Hijo de la emigración portuguesa, nació en el país luso en
1976 y, con apenas un año, se trasladó junto a su familia a Pobladura de las
Regueras, donde residió hasta 2002, cuando fijó su residencia en Bembibre.
Trabajó como minero y, posteriormente, ante el declive del sector, tuvo que
emigrar nuevamente hacia las minas de Huelva, como tantos mineros de estas
cuencas.
La obra huye del paternalismo y representa a los
mineros con sus luces y sus sombras, con sus grandezas y miserias, en su
cotidianeidad. Su autor conoce la jerga, los entresijos del oficio y de la vida
en las cuencas, así como la organización de las movilizaciones obreras. Lo
cuenta sin adornos ni idealizaciones. Desde «Nuestra Historia» creemos que
estamos ante una obra cuyo valor y relevancia crecerán todavía más con el paso
de los años y los testimonios de quienes conocen la intrahistoria, comiencen a
escasear.
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