El encierro en una mina es una medida contundente, desesperada, a veces planificada, a veces espontánea, pero siempre arriesgada. Se mueve entre el todo y la nada. Paraliza al pozo, tensiona a los trabajadores encerrados y a los que se quedan fuera, crea una alarma social que envuelve a toda la cuenca, moviliza a las fuerzas de seguridad y a las autoridades. Psicológicamente es dura, físicamente comprometida y laboralmente arriesgada. Sin embargo, ha sido una de las medidas de presión más utilizadas. Algunos encierros forman parte de la historia minera de Fabero y de más allá. En la cuenca del Cua, además, en varias ocasiones fueron acompañadas de la retención de facultativos.
Los encierros espontáneos son una tónica general.
Se deciden por un grupo de trabajadores que arrastran al paro por solidaridad
(o peligrosidad) al resto de la plantilla y obligan a los sindicatos a
legalizar la situación de huelga y negociar con empresa y autoridades. Las
centrales van adoptando una actitud crítica ante estas acciones autónomas,
argumentan que primero hay que agotar otras vías de presión y negociación.
Los encierros y ocupaciones mineras se extienden
mucho más allá de la mina, alcanzando cuartos de aseo, oficinas de empresa,
ayuntamientos, la Diputación de León, la Delegación de Minas, el Ministerio de
Industria, la AISS, ambulatorios, la Seguridad Social, el INSS, entidades
bancarias, la Junta de Castilla y León y acampadas en Ponferrada, en
movilizaciones protagonizadas por mineros, mujeres y jubilados.
Estas formas de exteriorizar el conflicto se
extendieron hasta las últimas grandes movilizaciones de 2010 y 2012 con
encierros en la mina de Santa Cruz del Sil, el Ayuntamiento de Fabero, la
Diputación de León y acampadas en Ponferrada, entre otras medidas de presión. Y
llegan hasta el último encierro, en el Ayuntamiento de Fabero en mayo de 2015.
Tras el acto celebrado el pasado 6 de junio de 2026 en
Fabero, en el que contamos con la participación y los testimonios de
representantes de algunos de los encierros mineros más significativos de esta
cuenca, hoy queremos compartir con nuestras lectoras y lectores la presentación
que utilizamos durante la actividad. Para que pueda ser consultada a modo de
“exposición virtual”.
A través de ella realizamos un recorrido por algunos
de estos encierros y por el papel desempeñado en ellos por mineros, mujeres,
pensionistas y otros sectores de la sociedad. Las imágenes, organizadas en
forma de paneles virtuales, permiten recordar y contextualizar algunas de
aquellas experiencias de lucha colectiva que forman parte de la memoria de
nuestras comarcas.
La presentación reúne fotografías, documentos y
algunas claves interpretativas que ayudan a contextualizar aquellos
acontecimientos. No pretende ser una historia completa de los encierros mineros,
hubo muchos más, ni agotar un tema tan amplio y complejo, sino ofrecer una
aproximación a algunos de los episodios más representativos de una forma de
protesta que marcó profundamente la historia social y laboral de nuestras
comarcas.
Muchos de aquellos encierros permanecen todavía
escasamente documentados desde el punto de vista gráfico. Por ello,
aprovechamos esta publicación para hacer un llamamiento a todas las personas
que conserven fotografías, documentos, recortes de prensa o cualquier otro material
relacionado con estas experiencias de lucha para que los compartan con Nuestra
Historia, El Bierzo y Laciana. Su colaboración puede resultar fundamental para
seguir recuperando y preservando una parte esencial de nuestra memoria
colectiva. También vuestros comentarios contribuirán a poner piel a estos
acontecimientos.
Obviamente, las explicaciones y los testimonios
directos que pudimos escuchar durante la jornada enriquecen y completan lo que
aquí se muestra. Ninguna imagen puede sustituir la emoción, los recuerdos y las
vivencias de quienes protagonizaron aquellos encierros. Esta presentación
pretende ser únicamente una pequeña contribución a la recuperación de una
memoria que, durante demasiado tiempo, ha permanecido encerrada y que hoy
tratamos de seguir liberando.
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