Según el periodista
gallego este fenómeno comenzó en 1967 de la mano de unos empresarios franceses.
Una industria que “languidecía” reflota de la mano de la exportación. Un hecho
que, a juicio del autor, “como casi siempre acontece en España, el impulso vino
de lejos y nos deja boquiabiertos y pasmones.”.
Sobrádelo y Puente de Domingo Flórez son los “centros pizarreros de la comarca”.
